Alejandro Ordóñez Maldonado

Nací el 29 de mayo de 1955 en Bucaramanga (Santander). Soy el menor de cinco hermanos y tuve la fortuna y el privilegio de crecer en una familia unida, en la que los valores fueron base de todo. Por ello, siempre estaré agradecido con mis padres: Miguel Ordóñez y Mary Maldonado.

El Derecho, la docencia y la política son los caminos de mi vida profesional.

Me gradué de abogado en la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga, cuento con especialización en Derecho Administrativo y un magíster honoris causa en Ciencias Políticas de la Universidad de Salerno (Italia). La Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Madrid (España) me otorgó el título de académico honorario en el año 2015.

Tras ser concejal de Bucaramanga por el Partido Conservador, fui conjuez, magistrado y presidente del Tribunal Administrativo de Santander. En el año 2000 me posesioné como consejero de Estado y en 2004 asumí la presidencia de esa corporación. Fui magistrado hasta el mes de marzo de 2008.

Experiencia

Fui elegido por el Senado de la República para ocupar el cargo de procurador general de la Nación desde el año 2009. Al frente del Ministerio Público desplegué la acción disciplinaria contra el flagelo de la corrupción, con cerca de 8 mil funcionarios sancionados por esta causa o por hechos de ineficiencia administrativa en casi ocho años de gestión institucional.

Desde la Procuraduría General de la Nación y en cumplimiento de mis funciones constitucionales, advertí al Gobierno Nacional y a la sociedad sobre los riesgos de las concesiones hechas por el Gobierno Nacional a la guerrilla de las FARC en los acuerdos de La Habana.

A lo largo de mi carrera

Durante mi carrera tuve el honor de recibir distinciones tales como Mejor Magistrado del Tribunal Administrativo de Santander, la medalla José Ignacio de Márquez en la Categoría de Oro, Mejor Magistrado del Consejo de Estado y condecoración ‘Sol de Aquino’ de la Universidad Santo Tomás. Además, participé en importantes misiones de Observación Electoral como miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA). También fui vicepresidente de la Asociación Internacional de Altas Jurisdicciones Contenciosas Administrativas en Budapest (Hungría).

Mi familia

Por último, y lo más importante, comparto mi vida con Beatriz Hernández, mi esposa; mis hijas María Alejandra, Natalia y Ángela María; y tres preciosas nietas. Ellas son el motivo de todo lo bueno y del trabajo que adelanto día a día para construir una Colombia digna y de pie.